Tan fuerte es la pasión que siente Renée François por la flauta, que la define como su medicina. Y, paradójicamente, Suyay, que es su nombre artístico, de eso sabe mucho ya que hasta su jubilación hace cuatro años, a la edad de 65, dedicó toda su vida a ser enfermera y naturópata.

Pero después... “cuando terminé esa fase profesional de mi vida y creí que se acababa el mundo, porque eso significaba para mí la jubilación”, explica la compositora, la música le salvó la vida. “Desde entonces mi vida es pura música”, ¿y qué más?, le preguntamos: “música y después música también”, reconoce esta compositora holandesa afincada en La Cala.

Y es que la historia de esta mujer, a simple vista, es bien sencilla, aunque también de envidiar, porque como ella misma reconoce, “hago lo que me gusta y soy plenamente feliz”. 

Nació en Holanda y vivió allí hasta que en 1972 se enamoró de España. “Después de terminar la carrera de Enfermería y Naturopatía, decidió arrancar su furgoneta rumbo a España con sus dos perras. Sin planes ningunos”. Reconoce que tuvo suerte, porque encontró trabajo rápidamente en una clínica. “El universo me regala todo lo que necesito en cada momento”, dice, aunque bien es cierto que su currículum también le ayuda. Como poco, habla hasta cinco idiomas.

Ahora esta mujer, de espíritu aventurero, que hasta dice que empezó en la música sin tener conocimientos (“el solfeo siempre le ha resultado muy complicado”), ha grabado su primer disco, ‘Magical Journey’ (Viaje mágico) junto a su amigo de Coín Mokeman Etnobabu. Un trabajo muy ilusionante que define como “un viaje mágico total, pura improvisación con un gran músico”.